La marca de ciudad

La marca de una ciudad nace de escuchar las necesidades y los retos pendientes de la sociedad que coinciden con el Gobierno y la Corporación municipal. 

El city branding es afectivo y efectivo. Una buena marca de ciudad es global, abierta, relacional, transparente y vigorosa. Moviliza las mentes y las actitudes a favor de los valores cívicos y hace cómplices a los ciudadanos.

La marca acompaña al escudo de la ciudad que es la tradición.  Renueva los nuevos retos y demandas de la sociedad. Ofrece liderazgo al Gobierno local. Ordena prioridades comunicativas que hacen más visible y reputada a la ciudad.